domingo, abril 20, 2008

Cicle Imatges de Dret al Cinema III



Matrimonio a la italiana: una película que esconde un drama bajo una máscara de comedia



El star system italiano funcionando a tope, con el gran De Sica en la dirección y la estelar pareja Loren-Mastroianni en la interpretación. Una comedia muy famosa en su día, una película a la italiana, dónde se dan cita el humor negro, la moralidad, el griterío, la picaresca, pero sobretodo el amor.

La acción se desarrolla en Nápoles, durante la Segunda Guerra Mundial, una época en la que los bombardeos mantienen alerta a la población y la comida escasea. Bajo el marco de tal escenario, acontece una historia que gira en torno a los encuentros y desencuentros entre Filomena Marturano (grandísima Sophia Loren) y Domenico Soriano (Marcelo Mastroinanni). Ella es una bella joven abocada la prostitución como única forma de vida y él es un apuesto empresario al que los negocios le van viento en popa y al que le encanta vivir la vida de forma libre y sin ataduras. El destino hace que sus caminos se crucen de forma que nunca más vuelvan a separarse; el apuesto Don Juan hace de Filomena su amante y la retira de la profesión, proporcionándole un hogar, un trabajo, y un poco de amor de vez en cuando. Pero pese a vivir casi como si de un matrimonio se tratase, el espíritu libre y el miedo al compromiso de él harán tambalear la relación. Pero la constancia, la perseverancia y la lucha (llevada hasta lo extremos) de Filomena por conseguir reconocimiento y respeto harán que nunca acabe lo que en su día empezó.

Ella, una mujer bellísima e inteligente, que sólo conoció una juventud dura, aspira a llevar una vida honorable junto al hombre que ama, mientras que él lo que busca son los beneficios de tener una "esposa" en casa sin pasar por el altar. Estos distintos pareceres crearán muchos conflictos. De hecho la película está forjada a base de conflictos, de duelos, de contradicciones; la entrega absoluta de una mujer contra los desaires despreocupados de un hombre, el egoísmo de un padre contra la abnegación de una madre, la libertad contra el compromiso, la comedia frente al drama. Duelos colosales integran esta interesantísima historia que poco a poco consigue enganchar al espectador por su fuerza, su realismo y su capacidad para transmitir sentimientos universales como el amor o la traición.
Precisamente es esta contradicción que se respira en cada fotograma, la que hace que la película brille de la manera en que lo hace. Un film brillante que se sostiene con magníficas interpretaciones, con diálogos llenos de fuerza y con una historia divertida, a veces delirante, que engancha desde el primer momento.

Pero, por encima de todo, ella. Una Sofía Loren encarnando a la clásica y más que apetecible "donna" italiana: frondosa, exuberante, esposa y amante. La gran actriz italiana, que un par de años antes ya se había llevado el Oscar por Dos mujeres, consigue emocionarnos con su interpretación de una antigua prostituta dispuesta a todo por su salvar su dignidad. Sophia Loren resplandece en un papel espléndido, lleno de fuerza, vigor, ternura y descaro. Un personaje que pasa por casi todas las fases emocionales de una persona y que consigue hacer de su lucha por la dignidad de la mujer y del ser humano, el motor de la película. Magnífico también el papel de Don Juan interpretado por un gran Marcello Mastrioianni, que añade ese punto chulesco y despreocupado a la trama. Un galán difícilmente mejor interpretado por nadie, con el que el actor consigue enfundarse en un traje de vividor liberal y ligón que le viene como anillo al dedo.

Magnífico también el trato de Vittorio Sica, el director, que se lanza sin red y trata sin tapujos temás tabú que van desde las relaciones ilícitas entre personas solteras a la triste y precaria situación de las mujeres que se veían obligadas a prostituirse para sobrevivir, pasando por la maternidad sin estar casada. Situaciones poco comunes o fáciles de contemplar para el tiempo en el que se hizo la película pero que, lejos de caer en el dramatismo fácil, están tratadas con una naturalidad que asombra. Nunca es fácil enmascarar situaciones tristes y disfrazarlas de comedia; eso es lo fantástico de esta película, que aún presentando una trama un tanto inverosímil consigue ser real, pues no es más que una historia de amor forjada a base de sentimientos tan reales como la vida misma.

Pero uno de los rasgos que más me agradan es que la película no juzga ni condena, sólo nos muestra los hechos implicándonos vivamente en el desarrollo. Observamos el estilo de vida de una mujer que la sociedad consideraría como "perdida", una mujer "no respetable", y de un hombre que es un tarambana y un cabeza ligera, y sin embargo no podemos condenarlos, e incluso acaban conquistándonos poco a poco con su escandalosa y frágil humanidad.

Repito, Sophia está espléndida, sólo por verla en uno de sus mejores momentos como actriz ya merece la pena ver esta película.
Por cierto: la pifiaron con el doblaje al español. ¿Es que en ese momento los dobladores buenos estaban de vacaciones, o qué? La mala calidad del doblaje hace perder puntos a un largometraje que se merecía algo muchísimo mejor. La próxima, en versión original, está claro. En resumen, se trata de todo un clásico del cine italiano de los años 60 que merece la pena ver. Si te gusta el cine romántico ni te lo pienses, esta es tu película. Y si simplemente te gusta el buen cine, más de lo mismo.



PDTA. Estos fueron los puntos de reflexión que se debatieron tras el visionado de la película en el ciclo “Imatges de Dret al Cinema”: el derecho de la vida privada (reglas, estrategias y exclusiones); la naturaleza jurídica del matrimonio (el in articulo mortis); la prostitución, la miseria y la filiación; los niños expósitos y el derecho al nombre.

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